El murmullo de la semana
¿Y ellas?
La fotografía oficial de la instalación del Consejo Consultivo del Presupuesto del Estado dejó una imagen difícil de ignorar: en la mesa donde se analizan algunas de las decisiones financieras más importantes de Yucatán no apareció una sola mujer. La ausencia resulta aún más cuestionable porque se discute un financiamiento estatal por mil 500 millones de pesos, que comprometerá recursos públicos durante los próximos años. Difícil explicar que, ante una decisión de semejante magnitud, la voz y experiencia de las mujeres no hayan encontrado una silla. Y no es por falta de perfiles, pues Yucatán tiene empresarias, académicas y especialistas capaces. La pregunta queda en el aire: ¿fue una simple omisión o las decisiones de los millones las siguen acaparando los hombres demostrando que el discurso de la paridad, es precisamente eso: puro discurso?
La puerta que queda abierta
Mientras las encuestas locales todavía se conocen y comentan con reserva, los números nacionales empiezan a encender algunas alertas dentro de Acción Nacional. Distintas mediciones colocan al partido alrededor del 10 por ciento de las preferencias en el país, un escenario que obliga al panismo yucateco a pensar en 2027 con una lógica mucho más territorial que nacional. Quizá por eso comienza a cobrar fuerza un rumor interesante en los pasillos blanquiazules: el regreso de Mauricio Vila Dosal a la operación política en Yucatán. No se trataría de recorrer todo el estado ni de asumir el control general de las campañas, sino de concentrarse quirúrgicamente en alrededor de 50 municipios del interior donde el PAN identifica posibilidades reales de competir, conservar posiciones o recuperar terreno. Una estrategia de rentabilidad electoral: invertir estructura, recursos y liderazgos donde todavía existen votos suficientes para disputar. La pregunta es: por qué comienza a hablarse de una operación de esta naturaleza precisamente ahora ¿Es solamente previsión ante la debilidad nacional del PAN o quienes ya conocen las primeras mediciones de Yucatán están viendo señales que todavía no llegan al resto?
Voces sueltas
El costo de un berrinche tricolor
El reciente foro de seguridad convocado por el PRI evidenció que los egos personales continúan pesando más que la disciplina institucional. El evento, diseñado para proyectar solidez y experiencia con la presencia de los ex gobernadores Rolando Zapata Bello, Rubén Moreira y Miguel Alonso, terminó enmarcado por el desaire de Rafael Echazarreta quien llegó con retraso y al confirmar que no tenía un asiento reservado en el presídium principal junto a los ex mandatarios, optó por una retirada anticipada y ruidosa. El berrinche público tuvo un costo político inmediato, ya que su rabieta lo excluyó de la cena posterior, el verdadero cuarto de acuerdos donde convergieron regidores meridanos y los liderazgos locales del partido. El error de cálculo lo dejó fuera de la fotografía y del radar operativo, obligando a los grupos internos a buscar perfiles con mayor madurez política para llenar el vacío que él mismo generó en la lista de aspirantes.



