Se volvió a armar el “merequetengue” en la sede de Morena en Yucatán, ahora con la segunda convocatoria a medios de comunicación, que, según “eios”, va a ser cada 15 “dillas”.
Esta vez tocó la impuntualidad, pero también los “detalles” de último momento, pues resulta y resalta que al equipo de comunicación del Comité Estatal de Morena se le “confundillo” alguna cuestión ortográfica y se tomaron unos minutitos para ponerle un remedio casero (un pedazo de papel, faltaba más) y ocultar el detallito de la etiqueta con el nombre de “Óscar Brito”. Sólo necesitaron de ocho personas y unos 10 minutos para solucionar el drama, porque, al parecer, hasta para tapar una letra se necesita un equipo.
Fue entonces cuando entraron los meros meros a la sala: el presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena Yucatán, Carlos Bojórquez Urzaiz; el diputado estatal Wilmer Monforte Marfil, y el ya mencionado Óscar Brito Zapata. Una vez listos y con todo el rollo preparado, comenzaron a soltar el verbo sobre los pormenores del Congreso de Yucatán y la Cámara de Diputados.
Iniciativas, presupuestos y demás datos sirvieron para dilatar (sin albur) el “spich” durante más de 40 minutos, llenos de algarabía, información y diversión.
Una vez terminado el informe que no era informe ni proselitismo, abrieron “esa onda” para responder las dudas de los camaradas de los medios.
El primer dardo fue directito al legislador federal: ¿por qué se inscribió en las internas para el tercer distrito?, ¿no quería contender por Mérida? A lo que el buen “Osqui” respondió, palabras más, palabras menos, que él está dispuesto a realizar las encomiendas de su partido.
“Las convocatorias no las emitimos nosotros. Las iniciales fueron las de los coordinadores en los estados y ahora salió la de los diputados; cuántos se inscribieron, lo ignoro. Yo no tengo acceso a esa información”, explicó Carlos Bojórquez Urzaiz.
“Voy a contestar con una frase de José Martí: la crítica es el ejercicio del criterio. Vale mucho la crítica, es valiosa, y vamos a considerarlo. Fue un fallo de nuestra parte”, reconoció el dirigente morenista, quien al menos aceptó que algo se les fue en la organización.
Aclaró también que la convocatoria a medios no es proselitismo… sí, ajá.
Y como la cosa iba agarrando sabor, también salió el tema de las aspiraciones políticas y la cercanía entre los protagonistas. Cuando le preguntaron a Bojórquez sobre Óscar Brito, no se anduvo con rodeos y hasta le salió lo paternal: “Don Óscar es casi mi hijo”, mencionó mientras le extendió un abrazo.
Así que, por si quedaban dudas, cariño sí hay.
Sobre el caso de Conchita Ruiz y su presunto cambio a Morena para contender por la alcaldía de Umán, Carlos Bojórquez respondió que el partido tiene las puertas abiertas para quien quiera llegar. Incluso soltó una anécdota que provocó risas: “Estamos con las puertas abiertas. Damos la bienvenida a quien quiera venir. Hace unos momentos recibí una llamada de una persona cuyo nombre no quiero acordarme, de Morena, pero parece que todavía no ha cambiado su chip. Y me dice: ‘Yo gano el X distrito con los ojos cerrados.
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