Rumor de Pasillo: Columna peninsular

InicioEspecialesRumor de Pasillo: Columna peninsular

Levantada de dedo…

En sus marcas, listo, fuera… en MORENA ya comenzaron a alzar la mano en búsqueda del siguiente puesto, el primero fue el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado del Congreso local: Wilmer Monforte Marfil, ya anunció públicamente su intención de participar en el proceso interno para coordinar la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en el Distrito I Federal. 

La también diputada local Clara Rosales Montiel hizo lo propio al decir que buscará participar en la encuesta que definirá la coordinación del Distrito III Federal. 

Otro legislador de la 4T, Samuel Lizama Gasca ya confirmó que igual participará en el proceso interno buscando ser el palomeado para competir por el Distrito VI Federal, considera que cuenta con la experiencia, el trabajo territorial y el compromiso necesarios para representar al movimiento en uno de los distritos más importantes del estado. 

Fuera de ellos, el resto de los posibles aspirantes mantiene un perfil sorprendentemente bajo para un partido que hoy gobierna el estado y que, en teoría, debería tener una fila mucho más visible de cuadros buscando crecer políticamente.

Se va la luz y también la confianza…

Hay un tema que hoy domina las conversaciones en Palacio, en los ayuntamientos y en buena parte del estado: los apagones. Lo que comenzó como fallas aisladas terminó convirtiéndose en un problema cotidiano que ya tiene un claro costo político para el gobierno de Joaquín Díaz Mena. 

La molestia social crece conforme se multiplican las interrupciones del servicio eléctrico y, con ellas, las protestas ciudadanas. Si al principio los bloqueos se concentraban en calles secundarias, ahora los inconformes empiezan a trasladarse hacia vialidades estratégicas, elevando la presión sobre las autoridades. La dimensión del problema quedó reflejada en la reunión que el gobernador sostuvo con alcaldes de distintos municipios para revisar la situación. Sin embargo, más que las acciones anunciadas, llamó la atención el cambio en los plazos.

 Las inversiones para fortalecer la infraestructura eléctrica originalmente estaban planteadas para comenzar a dar resultados este mismo año. Después se habló de 2027 y ahora, tras las explicaciones ofrecidas por autoridades del sector energético, el horizonte ya se extiende hasta 2028 para alcanzar una operación plena del sistema. En política, mover las metas suele ser tan delicado como incumplirlas. 

A ello se suma otro comentario que ha circulado con fuerza entre actores políticos y empresariales: el barco generador que se esperaba para reforzar el suministro eléctrico en Yucatán terminó siendo enviado a Quintana Roo. 

Oficialmente podrán existir razones técnicas para esa decisión, pero en el terreno político la percepción es otra: mientras los apagones continúan prácticamente todos los días, la ciudadanía difícilmente distinguirá entre problemas de planeación, ejecución o competencia federal. Lo que observa es que el servicio sigue fallando.

- Publicidad -

LO MÁS LEÍDO