Un infarto le arrancó la vida a un señor de 71 años de edad, cuando hacía su chamba en el basurero municipal de Kanasín. Varios minutos después sus compañeros lo descubrieron y, aunque quisieron ayudarlo, ya nada pudieron hacer.

El señor se encontraba laborando como todos los días en el basurero que se encuentra entre las comisarías de San Antonio Tehuitz y Subincancab cuando, según comentaron sus compañeros, se quejó de tener mucho calor y se retiró al interior de la caseta de vigilancia con la intención de refrescarse.

Fue entonces cuando un infartó fulminante acabó con su vida sin que nadie se diera cuenta, sino que fue hasta varios minutos después cuando lo buscaban para que realizara su trabajo que lo encontraron desvanecido.

El don se encargaba de pesar el plástico que llega al lugar, así que era de los más movidos y por eso extrañó a sus compañeros que se desapareciera por un tiempo considerable. Los trabajadores de inmediato llamaron a la Policía para pedir ayuda, pero cuando llegaron los paramédicos ya nada pudieron hacer por el septuagenario.