Con un escueto comunicado de prensa, la Juventus anunció que la relación que le ataba a su hasta ahora técnico Massimiliano Allegri se daba por zanjada un año antes de lo que estaba estipulado en su contrato.

Cinco años llenos de éxitos no han podido cambiar un destino que estaba marcado desde el verano pasado, cuando sólo la llegada al equipo bianconeri de Cristiano Ronaldo y la renovada ilusión de intentar ganar la Champions League hizo que Allegri no se bajara del barco juventino.

Al final, la clara falta de sintonía entre el técnico y Andrea Agnelli ha derivado en esa rescisión de contrato que deja a la Juventus huérfana del hombre que ha conquistado las últimas cinco ligas, cuatro copas, dos Supercopas y que también ha clasificado al equipo a dos finales de la Champions League –perdidas ambas ante el FC Barcelona (2015) y ante el Real Madrid (2017).

Son justamente esas dos derrotas las que causaron más desgaste al técnico italiano, que al parecer quería hacer una gran depuración de la plantilla para intentar el asalto al máximo trono continental una vez más. Allegri creía que la plantilla actual ya ha sido exprimida bastante y que, más allá del puño de hierro con el que se mueve en Italia, será difícil que logren coronarse en Europa.

Agnelli, por su parte, parece seguir pensando que la plantilla es más que aprovechable.

La Juventus ha invertido mucho en los últimos años para formar un equipo joven y competitivo, al cual el verano pasado se le añadió la guinda en el pastel: Cristiano Ronaldo. Esa diferencia de criterios ha acabado por llevar a ambas partes a acordar de mutuo acuerdo una separación amistosa, que ahora abre un nuevo abanico de posibilidades en el banquillo bianconero.

El reemplazo

La directiva soñaba con la llegada de Zinedine Zidane para continuar con el ciclo triunfal que arrancó Antonio Conte y ha continuado de forma magistral Massimiliano Allegri. Sin embargo, la llamada de rescate de Florentino Pérez llevó a Zizou de nuevo a Madrid, por lo que ahora la Juventus debe buscar nuevas opciones.

Los medios italianos ya han mencionado a Simone Inzaghi, flamante campeón de la Coppa Italia, o a Sinisa Mihajlovic, actualmente en el Bolonia, como nombres que baraja la directiva, apuntando que el sueño imposible sería Pep Guardiola, quien acaba de confirmar que no piensa dejar Manchester.

Didier

Ante lo caro que sería sacar a Mauricio Pochettino de Londres, parece que la opción más viable, por precio, calidad, y experiencia contrastada, sería la de una vieja gloria del club como Didier Deschamps.

El escudero de Zidane en los 90 se consagró campeón del mundo con Francia, y podría estar dispuesto a volver a los banquillos de un club para continuar con su carrera de entrenador.

Qué mejor que hacerlo en el club donde pasó los mejores años de su carrera y al cual ya demostró su lealtad cuando aceptó ser el entrenador del equipo en la Serie B tras el escándalo del Calciopoli.

Con la marcha de Allegri se llega al fin de una era en Turín. Una era dorada donde el equipo juventino volvió a sentirse grande en Europa, a pesar de no haber sido capaz de dar el paso definitivo para coronarse campeón de la Champions. Llegue quien llegue al banquillo, tendrá zapatos muy grandes que llenar, pero a buen seguro traerá un aire renovado al club que le vendrá bien tras prácticamente una década de éxitos.

(Info: espn/Foto: Instagram)

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