Una camioneta Estaquitas que trasladaba varios galones con cloro diluido en agua, y que circulaba sobre el kilómetro 10 del Anillo Periférico de Mérida, escuchó de pronto un estallido y luego perdió el control de su nave, quedando volcado a un lado de la carpeta asfáltica.
Fueron tan sólo unos segundos pero los suficientes para acabar de lado derecho, y todo debido a que estalló una de las llantas del vehículo, así que los ocupantes terminaron bastante golpeados y tan adoloridos que los paramédicos que llegaron al sitio a atenderlos tuvieron que trasladar a uno en camilla hacia el hospital.
El otro de los ocupantes tuvo nada más golpes y raspones, y cuando llegó la Policía contó que uno de los neumáticos traseros se reventó mientras conducía y por más que lo intentó no logró mantener el vehículo dentro de la carretera y mucho menos frenar, así que ocurrió la aparatosa volcadura (foto J. Pallota).




