De plano que no era el momento para que María Teresa García Moya, de tan sólo 23 años de edad, dejara este mundo cruel.

Y es que esta noche que transitaba por el Periférico de Mérida, justamente por el Oriente de la ciudad, perdió el control de su auto, un Suzuki Ciaz, y tras salirse de la vía de rodamiento se estampó –espantosamente- contra un poste metálico de alumbrado público.

Basta con ver las oportunas imágenes de nuestro reportero celestial para imaginar la magnitud del percance.

Esta chica, que terminó nomás con una leve lesión en su rodilla izquierda y estaba, eso sí, muy asustada, conducía su vehículo sobre el carril exterior del Periférico con exceso de velocidad.

Sabrá Dios qué fue lo que sucedió, pero a la altura del kilómetro 16 se salió de la carretera y se aporreó de frente contra el poste.

Aunque al sitio arribaron paramédicos de la unidad Y—15 para darle atención a María Teresa, al final pidió no ser trasladada al hospital. Tan aturdida quedó de lo sucedido que no pudo explicar a los agentes de la SSP qué pex le sucedió.

Por el impacto, el frente de la nave prácticamente desapareció puesto que quedó completamente destrozado. En definitiva pareciera que la Huesuda le dio una oportunidad más a esta chica.

Finalmente, un familiar de María Teresa llegó al lugar y de inmediato solicitaron la intervención de la aseguradora. Mientras tanto, uniformados estatales asignados al Periférico abanderaron el área para evitar otro despapaye.