Tos síntomas, dificultad para respirar y, en los casos más delicados, hasta labios o uñas azuladas son algunas de las señales de alarma que pueden presentarse en los menores afectados por el virus sincicial respiratorio. En Yucatán, al corte de la semana epidemiológica 27 se habían reportado siete casos, de los cuales tres correspondieron a menores de cinco años y dos a adultos.
Hugo Segovia Escalante, responsable estatal de Vigilancia Epidemiológica para las Enfermedades Respiratorias Virales de la Secretaría de Salud de Yucatán, explicó que se trata de una enfermedad viral de comportamiento estacional que suele presentarse principalmente en menores de cinco años, pero con mayor riesgo entre menores de dos.
El virus suele aparecer con mayor fuerza durante la temporada de otoño e invierno, por lo que las autoridades sanitarias pidieron estar pendientes de la evolución de los pequeños y no confiarse ante una simple tos.
“Esto principalmente da… hasta niños”, señaló Segovia Escalante, al referirse al grupo de edad en el que se concentra principalmente este padecimiento.
A diferencia de una infección bacteriana, el virus sincicial no se combate con antibióticos. El manejo es sintomático y la vigilancia resulta clave para detectar a tiempo cualquier complicación, entre ellas neumonía, bronquitis o bronconeumonía.
OJO CON LOS BEBÉS
“Ver que no haya complicaciones… evitar alguna complicación”, explicó el especialista, quien destacó la importancia de vigilar especialmente a los bebés.
En los casos más pequeños, uno de los signos de alarma es que el bebé comience a respirar más rápido de lo normal. También se debe acudir de inmediato a una unidad de salud si los labios o las uñas de las manos empiezan a presentar una coloración azulada, pues podría tratarse de una señal de dificultad respiratoria.
Los casos reportados se han presentado principalmente en Mérida, Valladolid, Tizimín y Kanasín, por lo que la recomendación es mantener la vigilancia durante esta temporada y buscar atención médica ante cualquier señal de alarma.
Porque una tos puede parecer poca cosa, pero si el “dzirís” empieza a batallar para respirar, ahí sí no hay que hacerse el valiente: mejor llevarlo con el sobador y evitar que el sincicial se ponga más bravo de la cuenta.
(Foto de contexto: Unsplash/Nathan Dumlao)
Tal vez te pueda interesar:





