Alvar Martín S. R., (a) “Pipo”, de 54 años, vecino de Kinchil sufrió una grave lesión en el ojo derecho debido a una certera patada de un equino al que desataba.

Según se supo, Alvar Martin, poco antes de las 17 horas acudió a desatar la yegua de su hijo, para darle de comer en el corral situado en el patio de su domicilio en la calle 23 por 18 y 20, de Kinchil.

Tras soltar al animal don Pipo se sentó a unos metros, pero la bestia se puso a dar brincos de emoción, y le dio justo en un ojo y prácticamente se lo vació.

Familiares, al escuchar los gritos de Alvar, lo auxiliaron y llevaron al nosocomio que está a la salida por la vía a Samahil. Al final, la ambulancia municipal lo trasladó de emergencia al hospital IMSS del Hospital Juárez de Mérida.

Otro incidente

El mismo miércoles, pero en la madrugada, el joven Joel Tzuc Tun, quien bajaba de su chamba de la cervecería yucateca en el tramo Mérida – Tetiz, justo a escasos metros de llegar al entronque de Tetiz – Kinchil, de la nada le llovieron piedras cuando iba a bordo de su motocicleta Yamaha.

Debido a la oscuridad, aceleró y reportó el caso a la Policía Municipal.

Para colmo otro automovilista sufrió similar lapidada al filo de las 3 horas y se fue a quejar a la comamdancia de Kinchil. Este último dijo que del monte salieron disparadas las piedras. Serán los aluxes o algunos buenos para nada que buscan hacer de las suyas.

(Foto de contexto de SIPSE)