Ayer les hablamos sobre los “mundos alternos” y los extraños casos de personas que desaparecen y regresan años después, tal y como estaban desde el principio; hoy les quiero platicar una experiencia personal que tuve y que de cierta forma podría estar relacionada con este tema.

Me ocurrió en el año 2006, mientras regresaba de una investigación que realicé en la comisaría de Pisté, eran ya como las 6 de la tarde y mientras me dirigía hacia Mérida, recuerdo bien cuando entré al municipio de Kantunil, para ese momento estaba yo a poco más de 65 kilómetros de distancia de mi destino.

En ese instante ya estaba oscureciendo, sólo tengo el recuerdo de salir de Kantunil rumbo al entronque de la carretera Cancún-Mérida, e instantes después sentí como si solo hubiera parpadeado y al ver a mi alrededor me doy cuenta que ya había pasado el municipio de Seyé, es decir había avanzado ¡45 kilómetros!

¿Fue un salto en el tiempo lo que me ocurrió? Por más que traté de recordar tenía la sensación de que habían pasado si acaso 2 minutos, pero esa distancia sólo se abarca en un mínimo de media hora, ya que iba a una velocidad aproximada de 80 kilómetros por hora.

Cabe mencionar que desde adolescente por cuestiones de trabajo he estado acostumbrado a manejar mucho en carretera, prácticamente por todo el estado de Yucatán y por consiguiente no fue la falta de experiencia o sueño lo que propició que yo tuviera esa sensación, de hecho han transcurrido 13 años y en todo este tiempo nunca más me ha vuelto a ocurrir a pesar de que sigo viajando casi a diario en carretera con la misma frecuencia.

Caso parecido

Hace un par de días una persona que radica en el norte del país y que vio el vídeo que subí esta semana en youtube en donde platico este caso, y me dijo que podría ser que si hubiera dormitado al volante, pero que mi subconsciente guió el coche, ya que él tuvo una experiencia similar cuando trabajaba de trailero, y fue cuando iba entrando a un pueblo llamado Ciénega de Flores (Nuevo León), entró a este sitio y, de pronto, cuando reaccionó ya iba circulando en un puente que va para Río Grande, a la salida del primer poblado.

Pero supongamos que sea cierta la teoría que menciona este señor, que yo me hubiera dormido al volante, ¿Cómo es posible que hubiera avanzado más de 40 kilómetros sin chocar, salirme de la carretera o no escuchar los claxon de los coches que pasaban junto a mí? Ya que recordemos que se trata de la carretera Cancún-Mérida, la cual es altamente transitada, en especial a esa hora.

Sea una cosa o la otra, no deja de ser intrigante este suceso, el cual estoy seguro le ha pasado a muchas otras personas, pero quizás por tratarse de períodos muy cortos no le dan importancia.

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