La Liga Intermunicipal de Béisbol Yucateca (LIBY) dio a conocer una agresión contra uno de sus umpires, Roberto Díaz, quien de acuerdo con versiones diversas, fue agredido, primero a patadas y empujones en el transcurso del juego por el mánager del equipo local, “Comercial Pérez” de Maní, Leonardo Pacho.

Luego fue acosado por otro pelotero, para, finalmente, recibir un botellazo de una persona que quedó en el anonimato y que le partió la cabeza cuando, después del juego, trataba de huir de una turba azuzada por el sonido local.

El partido degeneró en una persecución en contra de los umpires, luego de que los locales perdieron el juego y la posiblidad de avanzar a las semifinales de la liga ante los Reyes de Tizimín, en su propio terreno.

Personas que estuvieron presentes en el partido, dignas de credibilidad y que pidieron el anonimato por razones obvias, señalaron que el manejador referido (Pacho) comenzó, a mediados del juego, estando el score empatado, a acosar al umpire Díaz, hasta que se le fue encima y comenzó a empujarlo y a patearlo, pese a lo cuál el juego siguió.

Pacho, según nos refieren nuestras fuentes, tiene varios antecedentes en este sentido en diversos circuitos peloteriles de Yucatán.

Luego, alrededor del octavo inning, un jugador del mismo equipo local, cuando ya perdían, insultó y vejó al umpire.

Finalmente al caer el out 27, los umpires, al salir apresuradamente del terreno de juego, con la victoria 2×7 (amplia) de los locales, fueron perseguidos por un grupo de jugadores y seguidores del equipo de casa, alentados por el ‘responsable’ (si así se le puede decir) del sonido local.

Estando a la altura del portón del terreno de juego, una botella de vidrio se estrelló contra la cabeza del umpire, quien junto con sus compañeros fue rescatado por patrullas que, primero, los condujeron a la comandancia, donde ante la imposibilidad de atender la herida, los llevaron a Oxkutzcab  (12 kilómetros de distancia).

Después, en la ciudad de las Naranjas, el umpire fue suturado (recibió tres puntadas) y fue regresado a Maní, para ser escoltado, posteriormente, hasta la salida del pueblo por la policía local.

 

En su comunicado formal sobre el asunto, la LIBY expresó lo siguiente:

‘La Liga Intermunicipal de Béisbol Yucateca tiene un claro compromiso con todos los actores que la componen en ambas categorías’.

‘En ese sentido manifestamos que el día de hoy en el campo Javier Valle del municipio de Maní ocurrieron actos de violencia que atentaron contra la integridad física de los Ampayers que intervinieron en el partido entre los Locales y Los Reyes de Tizimin’.

‘Como ente rector reprochamos tales acontecimientos y nos mantenemos al pendiente de lo ocurrido con el fin de que una vez reunidos todos los testimonios de los participantes en dichos actos se tome la decisión correspondiente para salvaguardar los eventos deportivos en los que tiene injerencia esta Liga.