Han pasado 155 días desde que doña Mirna Barrera desapareció en Mérida, y para su familia el tiempo no ha significado descanso, sino una lucha diaria marcada por la incertidumbre, la ansiedad y la esperanza de volver a verla con vida.
Lizzette Arceo, hija de la mujer de 87 años, relató en entrevista el complicado proceso que han enfrentado desde aquel día en que la maestra jubilada salió de su hogar en La Ermita con la intención de acudir a una consulta médica… y nunca regresó. Desapareció en diciembre del 2025 y a la fecha siguen en ceros, sin que la investigación avance.
“Es un proceso sumamente difícil”, confesó con la voz entrecortada, aunque dejando claro que el cansancio no les ha arrebatado la fortaleza para continuar buscándola.
Doña Mirna, recordada por familiares y conocidos como una mujer empática, independiente y muy confiada, dedicó más de 30 años de su vida a la enseñanza. A sus 87 años seguía valorando su autonomía y sus espacios personales, sin imaginar que una aparente desorientación terminaría convirtiéndose en una pesadilla para toda su familia.

ÚLTIMOS REGISTROS
Las investigaciones permitieron reconstruir parte de sus últimos movimientos. Cámaras de seguridad captaron a la adulta mayor en el ISSSTE de Lindavista, donde permaneció alrededor de una hora y veinte minutos antes de retirarse. Luego se le observó ingresando a la colonia Lindavista aparentemente desorientada.
Su recorrido continuó hasta Caucel, donde una vecina decidió ayudarla al verla perdida. La mujer la subió a una unidad del Va y Ven. Sin embargo, Doña Mirna descendió en la zona de la avenida Canek y desde entonces su rastro se volvió cada vez más difuso.
Las imágenes posteriores la muestran caminando cerca de lo que antes era Farah y más tarde en un paradero de Walmart en Caucel, rodeada de personas. La familia presume que pudo haber abordado una ruta del Metropolitano, aunque hasta ahora no se sabe dónde habría bajado.

CERO PISTAS FIRMES
Desde entonces, familiares, voluntarios y autoridades han desplegado un intenso operativo de búsqueda junto con la Comisión Nacional de Búsqueda, la Fiscalía General del Estado y elementos de investigación.
Se han realizado barridos en rutas de transporte como Va y Ven y el Metropolitano, además de recorridos en colonias, mercados y distintos puntos de la ciudad.
A pesar de los esfuerzos, Lizzette reconoce que actualmente se encuentran “en ceros”, sin pistas firmes sobre el paradero de su madre. Aun así, agradeció el apoyo ciudadano, pues fotografías, videos y reportes enviados por la población han ayudado a descartar falsas pistas y mantener viva la esperanza.
La familia también hizo un llamado urgente para no dejar caer la difusión del caso. Volantes, lonas y publicaciones continúan circulando tanto en Mérida como en municipios del interior del estado, mientras parientes provenientes de Valladolid y otras zonas permanecen unidos en la búsqueda.
DÓNDE REPORTAR
Cualquier información sobre Doña Mirna puede reportarse al 911 o al número 9991 44 7442. Para su familia, cada llamada podría significar la diferencia entre seguir viviendo en incertidumbre o finalmente volver a abrazarla.
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