Redacción De Peso
MÉRIDA, Yuc.- Resultó ser bien bruto un tal Jonathan Alejandro P.R., pues tuvo la puntada de ponérsele al brinco a agentes de la Policía de Mérida después de haber hecho lo mismo con otras personas en la calle 66 con 71.
Cuando lo sometieron y lo catearon resultó que tenía en su poder un bonche de pastillas psicotrópicas, de ésas que se zampan los drogos para ponerse a ver cosas bien locas. ¡Al botellón!
Todos los demás desmanes cometidos por este granuja los podrá leer este miércoles en su De Peso impreso.




