Redacción/De Peso
MÉRIDA, Yucatán.- Sólo faltaban las chevas y las tortillas para que se armara la chicharreada de Land Rover la mañana de ayer en la calle 42 con 63 cerca del Centro de Mérida. La pobre nave a la que nos referimos, una Land Rover, se incendió y quedó reducida a vil fierro quemado, chicharra, pues, sin que resultara lesionado su guiador quien logró salir a tiempo para ponerse a resguardo.
La cosa fue como siempre ocurre en estos casos, es decir, un cortocircuito en la cablería del motor. En este caso fue en la camioneta de placas YYE464C que iba sobre la calle 42, y antes de llegar a la 63 el guiador sintió que olía como a perro quemado, así que se detuvo y notó que salía humo del motor, y cuando menos se le esperaba empezó a salir fuego que avanzó de volada y devoró todo el vehículo generando una fuerte humareda negra que espantó a medio mundo.
Cayeron los bomberos quienes con sus chicas manguerotas empezaron a echar agua a la nave, y cuando acabaron con el fuego se dieron cuenta de que éste había desgraciado la Land Rover por completo, y nomás faltaban las tortillas para armar la chicharreada. Ni modo, de los males el menor pues, finalmente, el guiador logró salir ileso. Era ya cosa nomás de ver si estaba asegurado y si su seguro cubría este tipo de desgracias.




