Rollo: Jorge Moreno
Hace poco, un policía de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se acercó a comentarnos algunas de las experiencias paranormales que ha vivido a lo largo de su carrera; algunas de estas son las siguientes:
“En el mes de enero de 2013 estaba por el kilómetro 35 del Anillo Periférico (conocida como la Curva del Diablo) y vi un viejito como de unos 80 años, vestido de color blanco. Se me hizo raro debido a que tenía sólo una guayabera y, para el frío que hacía, no puede ser que una persona de tan avanzada edad lo pueda soportar. Era de madrugada.
Vi que se metió al baño de hombres de una gasolinera, entonces en ese momento me dispuse a seguirlo, pero al acercarme al baño sentí un escalofrío y pensé que eso no era normal.
Para mi gran sorpresa, al llegar al baño prendí la luz ¡y no había nadie!
Un compañero me dijo que tal vez se había metido al baño de damas, pero fuimos al baño de damas, al baño del personal y no había nadie.
Luego, a las dos o tres semanas, unos compañeros nos reportaron que habían visto a un señor caminando por la orilla de la carretera del Periférico, por el mismo rumbo donde yo había tenido esa experiencia. Nuestros compañeros dijeron que lo empezaron a perseguir y, de repente, desapareció. No vieron a nadie, pero pensaron que, por la edad de esta persona, se había caído en alguna zanja, pero por más que revisaron no estaba por ningún lado.
Cuando me dijeron eso mis compañeros, les pregunté cómo era el señor y ellos me dieron la misma descripción del viejito que yo vi en la gasolinera.
Pienso que se trata de gente que muere por esos rumbos y todavía sigue vagando cerca de donde falleció.
La ambulancia
En una ocasión nos reportaron una ambulancia en donde se veían las luces, pero fuimos y no encontramos nada, no encontramos la ambulancia. Esto sucedió aproximadamente tres años después. Fue algo raro porque a lo lejos sí se veía, entonces recordamos y confirmamos después que en ese sitio años atrás se volcó una ambulancia y falleció un paramédico.
Me sorprendió este suceso porque, por si fuera poco, ese reporte fue en el mismo mes del aniversario de la tragedia. ¿Y cómo puede ser que se vean las luces? Si no nos hubiera tocado verlo, no lo hubiéramos creído.
El que te jala
Otro caso que nos pasó fue una vez que vimos que había un carro descompuesto. Nos bajamos a lamparear y empezamos a escuchar que nos comenzaron a llamar. Nos decían: ‘¡Hey!’.
Yo pensé que era mi compañero que me estaba bromeando y me seguían diciendo: ‘¡Hey!, ¡pish, pish!’. Me acerqué para ver de dónde venía el llamado.
Cuando investigué el porqué ocurría esto, me dijeron que una persona se había quitado la vida en ese lugar y me dijeron que qué bueno que no me acerqué más, porque en ocasiones son las almas que están penando, que no pueden descansar y te ‘jalan’; es decir, se meten a tu mente para que en ese momento tengas depresión y hagas lo mismo”.
Por último, nos contó un caso ocurrido en Umán:
El canto
“Esto ocurrió hace aproximadamente diez años, en la carretera rumbo a Umán. No estaban los camellones que están ahora; eran abiertos. En ese tiempo había mucha maleza. Nos estacionamos y empezamos a oír un canto.
Muy intrigante, de una voz muy rara, canciones que nunca había oído y que la persona que estaba conmigo tampoco. Pensábamos que era una persona tirada en el camellón.
En ese momento llegó el comandante Amaya y nos preguntó qué pasaba. Respondí que no sabía. Entonces le dije que se escuchaba una voz rara y me dijo que me callara. Y, ciertamente, se seguía escuchando esa voz.
Pero él me dijo que eran canciones antiguas de Yucatán.
Luego llegó una camioneta con nuestros compañeros y nos dijeron: ‘Métanse, porque a lo mejor hay alguna persona tirada en el camellón’.
Nos metimos y se bajaron dos personas con machete para quitar algo de monte, porque ellos también lo oyeron.
Al checar, no había nadie. Sin duda, era un alma en pena”, finalizó.
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