Entre toldos, puestos y mercancía, la presunta mafia de los tolderos amenaza con amargarles la jornada a los tianguistas.
Juan José, quien lleva casi 13 años chambeando en los tianguis de Mérida, denunció que tuvo problemas con una mujer a quien señaló por intentar reubicarlo de su espacio en Tixcacal y aseguró que algunos vendedores prefieren guardar silencio por temor.
“Me he defendido. Primero que nada he pedido un recibo”, contó, al explicar que advirtió que acudirá ante las autoridades si no le entregaban un comprobante.
El comerciante relató que el conflicto ocurrió cuando una mujer identificada como Suemi, a quien señaló como encargada de asignar los toldos, presuntamente quiso moverlo de su espacio. Según Juan José, el Ayuntamiento respaldó su permanencia.
“Me han respetado, digamos, el lugar porque me han querido reubicar”, expresó.
LÍO EN OTROS TIANGUIS
También mencionó los tianguis de Nora Quintana y La Madero, donde, según su versión, se presentarían situaciones similares, aunque reconoció que desconocía las cantidades que supuestamente se cobraban a otros vendedores.
“Todo mundo. Ahí puedes preguntarle a cualquiera sin las cámaras y te lo van a decir, porque infunde miedo la señora, pero por eso la gente no habla”, afirmó Juan José al referirse a lo que, según él, ocurría en Tixcacal.
Sin embargo, no precisó cuánto dinero presuntamente se cobraba ni presentó detalles sobre las cantidades que pagarían otros comerciantes. También cuestionó las dimensiones de algunos toldos y pidió revisar cómo se permitía su instalación.
Pero entre las broncas por los espacios también hay que sacar adelante la venta.
JORNADA LABORAL
Juan José comienza su jornada desde las 4:30 o 5 de la mañana, prepara sus herramientas y carga la mercancía para llegar a los tianguis antes de las 7.
“Generalmente desde un día antes dejas preparado lo que son tus accesorios, tus herramientas de trabajo”, explicó sobre la talacha que implica ganarse el pan en estos espacios.
Originario de los ranchos de Escárcega, Campeche, llegó a este oficio por casualidad, después de conocer los tianguis en Cancún.
Actualmente ofrece distintos tipos de mole, salsas, salsa macha, chorizo, carne chinameca y quesos de Campeche, Tabasco, Veracruz y Chiapas, además de productos menonitas. Incluso, aseguró que algunos clientes ya lo esperan por la mercancía que lleva.
Sobre la asignación de espacios, consideró que la antigüedad y la constancia influyen en la ubicación de los vendedores.
En su caso, afirmó que actualmente no tiene problemas en el tianguis de La Esperanza y que en La Madero se instala directamente en el piso, sin utilizar los toldos de la persona a la que señaló.
Su denuncia puso sobre la mesa la necesidad de aclarar quién puede asignar lugares, cuáles son los cobros oficiales y ante qué autoridad deben reportarse posibles irregularidades.
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