Rollo y flashazos: Félix Zapata
Réferi y fanático de lucha libre, gustoso de la tauromaquia, fisioterapeuta de profesión, chef y hasta animador, son algunas de las tantas habilidades que guarda la vida de Xavier Martín Cauich Rosado, mejor conocido en el ambiente del pancracio como “Xavi Cachondo”.
Con 58 años de edad y poco más de dos décadas dedicados al deporte de los costalazos, el famoso juez en el cuadrilátero es sin duda alguna un crack que se debe presumir con honores.
Desde muy pequeño, este jovenazo era llevado por familiares a las funciones de lucha que se celebraban en la “Plaza de Toros”, “Sala de Fiestas Montejo” y la Arena “San Juan”, donde también gustaba del boxeo, pero sin saber que en un futuro formaría parte del ambiente deportivo.
Xavi, quien es el único réferi exótico del país, ahora cuenta con 23 años de carrera profesional como árbitro. Entre sus anécdotas se encuentra el haber trabajado con LA Park, a quien considera un luchador especial y a la vez exigente.
“Me siento feliz porque en las funciones donde he estado a él le agrada mi trabajo y al final me da el agradecimiento de trabajar con él arriba del ring”, comentó el también admirador de Blue Demon.
Su labor como réferi es fundamental y, entre lo bueno, dijo, es conocer a luchadores internacionales: atletas italianos, americanos, japoneses y nacionales, pero lo más importante es “la afición que te arropa y quiere, que se registra en cada función. Las empresas que se fijan en tu trabajo, es el lado bueno de toda su vida profesional en el ring”, señaló.
Gran tristeza
Lamentablemente, existe el lado malo. Recordó que hace 19 años le tocó ver fallecer al Ángel Azteca, prácticamente en sus brazos, en un evento celebrado en Campeche.
“Es lo más triste que puedo tener, aunque existen otros tipos de accidentes en los que he tenido que apoyar a mis compañeros. Son momentos muy tensos que se viven en una función”, indicó.

Fisioterapia y cocina
Fuera del ring, Xavier Cauich es fisioterapeuta con 39 años de experiencia, contando con un espacio dedicado a la mejora del cuerpo, “Xavi Spa”, donde se enfoca en atender y dar seguimiento a través de electroterapia, masoterapia y tratamientos regenerativos por lesiones.
Sumado a ello, el deporte y su labor médica van de la mano, pues aseguró que “un réferi debe tener los conocimientos básicos de la lucha libre, del jueceo y cursos de primeros auxilios”.
Pero además, Xavi Cachondo disfruta mucho de la cocina, en especial de los postres. Es amante del filete relleno de mariscos con queso, el poc-chuc y el pollo pibil.
Toros
Fuera de su vida cotidiana, también se dedica a la animación en antros, donde se pueden disfrutar de suculentos jamones. “Eso me relaja, es un hobby”, comentó, añadiendo que aún le falta algo por hacer: enfrentar un toro.
“Me encanta la fiesta brava, me encantaría meterme a un ruedo, pero sé que no es fácil”, expresó.
Xavi es una muestra de un verdadero crack de Yucatán, que ha sobrevivido a todo lo que se le ha puesto en su camino, pues además ha salido avante de un tumor cancerígeno y hasta del Covid-19, que estuvo a punto de llevárselo.
Hoy es reconocido como un guerrero dentro y fuera del deporte.
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