Rollo: Jorge Moreno
Esta semana hubo noticias frescas sobre un caso que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue dando mucho de qué hablar, pero vayamos por partes. El 8 de septiembre del año pasado, recibí la llamada de una persona que me pedía ayuda debido a que su papá había encontrado un “muñeco de brujería” en el patio de su casa, ubicado en el fraccionamiento Francisco de Montejo, y que al momento de tocarlo se empezó a sentir mal y tuvieron que llevarlo al hospital.
Tras mandarme la foto, me di cuenta que se trataba de un muñeco vudú tipo “Iku” y procedí a ir de inmediato al lugar, ya que en estos casos, cuando la víctima hace contacto físico con el objeto, en menos de 24 horas puede haber un desenlace fatal. Al llegar y pasar al patio, el hijo, con lágrimas en los ojos me contó que apenas hacía unas 3 o 4 horas que había pasado este suceso y habían llevado a su papá al hospital; tras explicarme con detalle la situación, me dejó sólo para proceder a sacar ese vudú de ahí (hay que hacer un pequeño ritual).
Sin embargo, con el paso de los minutos, me di cuenta que iban llegando más personas a la casa y varias de ellas estaban llorando, e incluso una señora pegaba de gritos, fue cuando me voy dando cuenta que el motivo de todo eso era que el señor ¡acababa de fallecer en el hospital! En ese momento busqué al joven y luego de darle el pésame le dije que podría regresar otro día, pero el me insistió en que finalizara mi labor; fue muy extraño estar ahí en la casa en ese momento, limpiando el área, desactivando el objeto y al mismo tiempo escuchar llantos y gritos de dolor, no sólo por la pérdida humana sino también gritos de coraje porque ya sabían quién fue el autor de ello.
Al terminar todo mi trabajo, otro de los hijos de la víctima, me informó que dos días antes, el socio de su papá fue a su casa, discutieron, y ya en la calle lo amenazó de muerte, suceso que incluso escucharon un par de vecinos, pues este se alteró y a gritos lanzó la amenaza. “Sabemos que ese señor tiene muchos contactos de brujos que hacen magia negra para desvivir personas y estamos seguros de que fue él”, dijo.
Cabe señalar que al analizar el muñeco de madera color negro y con decenas de clavos insertados, me di cuenta que sí era un trabajo real; este tipo de vudú se llama iku (muerte) y cuando se le deja en la casa de la víctima, fallece en un máximo de 24 horas. Al día siguiente, me enteré que checaron en las cámaras de seguridad de la casa y descubrieron que fue un empleado de “confianza” quien colocó el muñeco vudú en el patio una noche antes. Ante ello, la familia fue a la fiscalía a levantar una denuncia, más que nada con base en las amenazas de muerte que lanzó el implicado a la víctima y más habiendo testigos.
Cabe mencionar que hay un video, el cual en su momento subí a redes sociales con el permiso de la familia, en donde el padre de familia se va acercando a ver el objeto y conforme lo hace empieza a respirar con dificultad (en el reporte de la defunción sólo se manejó que fue un infarto al miocardio).
Pues bien, esta semana, tras el seguimiento que le estuve dando al caso, la familia me dijo que finalmente no procedió la denuncia, pues el socio se asesoró bien, buscó abogados de Ciudad de México, de hecho, se fue a refugiar ahí, y la carpeta ya fue desestimada. La denuncia que aún esta en procedimiento es la del desfalco a la empresa que al parecer hizo esta persona y que fue motivo del pleito con el hoy difunto.
Cabe mencionar que la magia “vudú iku” es una de las más peligrosas y letales y por desgracia ya llegó a Yucatán (tiene su origen en Africa); por ello mucha gente prefiere protegerse con talismanes y amuletos (la víctima no usaba ninguna protección, bastaba con una simple para que no hubiera perdido la vida).
Por fortuna ese muñeco vudú que fui a buscar, es personalizado, es decir sólo puede dañar a la persona para la cual fue hecho, por ello puede ser exhibido en el Museo Paranormal de Yucatán. Si deseas ver el vídeo de la investigación, en aquel entonces lo subí a mi canal de YouTube Jorge Moreno Misterios, puedes buscarlo con el título: “QEPD Lo embrujan y pierde la vida en 24 horas”.





