Esta mañana se reportó la detención del director general de Grupo Vanguardia, Armando Castilla Galindo, quien hasta el momento permanece privado de su libertad.
Al respecto, el medio digital Vanguardia.Mx señaló que la detención, realizada por agentes de la Fiscalía de Nuevo León, es arbitraria e ilegal, al considerarla parte del hostigamiento constante que ha sufrido dicho medio de comunicación.
De acuerdo con la información difundida, el director general fue detenido por presuntamente no haberse presentado a una orden de notificación emitida por el Ministerio Público. El medio califica la acción como orquestada, ya que la aprehensión ocurrió en la ciudad de Monterrey y no en Saltillo, donde el directivo reside, lo que —afirma— evidencia una vigilancia constante por parte de las autoridades.
Asimismo, Vanguardia.com indicó que hasta el momento se desconoce el motivo preciso de la detención, pues no existe una acusación clara en su contra.
“La forma en la cual se dio el arresto es el clásico modus operandi de fiscalías que actúan bajo consigna, ‘fabricando casos’ de presunta rebeldía para poder arrestar a un ciudadano”, señaló el medio.
Vanguardia también aseguró que esta detención se suma a una serie de acosos judiciales registrados en los últimos años, en los que tanto el director general como Grupo Vanguardia han sido víctimas de una persecución desde los más altos niveles del poder.
“Vanguardia ha denunciado de forma constante las presiones contra su director y este grupo editorial a causa de demandas desproporcionadas y abusos legales, las cuales se han intensificado hasta lo ocurrido el día de hoy”, subrayó.
Finalmente, el medio sostuvo que esta acción representa un nuevo ejemplo de cómo la libertad de prensa resulta incómoda para quienes detentan el poder político, que mediante el acoso judicial buscan intimidar el ejercicio periodístico.





