La selva baja ubicada en un polígono del Área Natural Protegida de la Reserva Cuxtal fue devastada con maquinaria pesada, por lo que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) procedió a clausurar el predio.
En total, se afectaron 1.85 hectáreas de selva baja caducifolia, localizada en la comunidad de San Pedro Chimay, en Mérida.
La Profepa señaló que para la “limpieza” de terrenos en esta zona de alto valor ambiental se utilizó maquinaria pesada, con la cual se eliminó vegetación nativa como bursera (Bursera simaruba), dzidzilché (Gymnopodium floribundum), tzalam (Lysiloma latisiliquum) y jabín (Piscidia piscipula).

Además del cambio ilegal de uso de suelo, se detectó la extracción de tierra de monte en tres sitios y la instalación de una criba (máquina para separar materiales). También se emplearon materiales de construcción para realizar un relleno en el sitio, con la intención de que el lugar operara como área de captación de residuos sólidos urbanos.
Ante estas irregularidades, se decretó la clausura total del predio y se aseguraron dos retroexcavadoras, entre otros equipos.
Finalmente, la Profepa informó que mantiene acciones para frenar la devastación de la selva y garantizar la conservación de los recursos naturales en Yucatán.




