Rollo: Luis Fuente
Mediante un procedimiento abreviado, el boxeador Eduardo “Lalo” Torres Rojo fue sentenciado a siete años, un mes y 20 días de prisión por propinarle una severa golpiza y morder a su hija de 8 años de edad, además de agredir físicamente a la madre de la niña y a sus otros hijos, en incidente ocurrido en enero de 2017.
Esta salida alternativa fue autorizada por la juez primero de control, Suemy Lizama Sánchez, quien condenó a este agresivo sujeto por los delitos de violencia familiar (3), violencia familiar equiparada y lesiones calificadas.
También se le sentenció al pago de la reparación del daño de conformidad con lo que establecen los artículos 33, 34 y 37 todos del Código Penal del Estado, en vigor, y del 109 fracción XXV y 131 fracción XXII ambos del Código Nacional de Procedimientos Penales, en vigor, esto de manera abstracta por que hasta este momento no se cuenta con un monto determinado
La juez Lizama Sánchez también ordenó que se prive al acusado de los derechos de familia de conformidad con lo que establece el artículo 44 en relación con el 228 ambos del Código Penal del Estado, en vigor, así como también se le negaron los beneficios que otorga la ley para la sustitución de la pena corporal.
Eduardo “Lalo” Torres fue detenido el viernes 22 de febrero de 2017 luego de la ceremonia de pesaje de una función de boxeo en la que iba a participar, por agentes de la Policía Estatal de Investigación en cumplimiento de una orden de aprehensión expedida por la juez de control Suemy Lizama Sánchez por los delitos mencionados.
En la causa penal, que es la 63/2017, se menciona que a finales de 2016 este boxeador tuvo una pelea con su esposa y ahora denunciante y terminó sacándola de la casa conyugal, ubicada en la colonia Alemán, en la capital yucateca.
El caso es que la mujer comenzó a ver a escondidas a sus tres hijos de 8, 7 y 4 años de edad, pues aprovechaba -cuando no estaba su marido- para ir a platicar con los menores, quienes no podían salir del inmueble.
El caso es que en la noche del 7 de enero de 2017 este energúmeno llegó borracho a la casa en compañía de una mujer desconocida, con la que tuvo relaciones sexuales delante de sus tres hijos.
En la mañana del domingo 8 de enero, todavía bajo los efectos del alcohol, este sujeto levantó a patadas a la niña que dormía en una hamaca.
El púgil intentó ahorcar a la menor, la mordió en brazos, espalda, cara y piernas, además de que la pateó en el tórax y espalda, y con el puño cerrado le asestó numerosos impactos en la cara y el cuerpo.
Luego, como si nada hubiera pasado, este agresivo individuo -quien por cierto no es yucateco, es guanajuatense- se fue a dormir y cuando despertó horas después, mandó a la niña a asearse y la mantuvo encerrada hasta el miércoles 11 de ese mes, cuando ella y sus dos hermanitos fueron rescatados por su madre.
Debido a las lesiones que le causó a la menor, ésta fue trasladada al Hospital O’Horán, donde fue internada un par de días para su atención.




