Redacción/De Peso
MÉRIDA, Yucatán.- Aunque presume que apoya a la gente que menos tiene y se enfoca en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, además de ser licenciado en Derecho, el reelecto alcalde de Umán, Freddy Ruz Guzmán, pretende burlarse de una anciana enferma que ha luchado por años por la indemnización a la que tiene derecho por su finado marido.
La señora Rosario Ramos Balam, de 78 años de edad, que vive de puro milagro, ha tenido que recurrir a la Codhey y al Tribunal de los Trabajadores al Servicio del Estado y de los Municipios, para que el Ayuntamiento de Umán cumpla el fallo condenatorio que se emitió el 18 de agosto del 2017.
Ahora, el munícipe pretende firmar un “convenio” de pago por el cincuenta por ciento del monto del laudo condenatorio para ser cubierto en 80 parcialidades.
Cabe mencionar que el monto condenado es de un millón 19 mil 849.24 pesos, que obtuvo como cónyuge supérstite del señor Armando Hinojosa Herrera, que promovió por despido injustificado del Ayuntamiento umanense, donde trabajó como chofer.
Tal parece que a Ruz Guzmán no le queda en claro que dicho laudo es un mandamiento judicial que de no cumplirse, lo desacataría, como actualmente hace.
Es decir, no es un acto de comercio y dicho “convenio” atenta contra los intereses de la señora que por derecho ha litigado por años ante dicho Tribunal.
Por si fuera poco, es ofensivo y violatorio al derecho fundamental y a la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores, porque bien sabe que la señora Rosario Ramos tiene 78 años y padece diabetes, entre otras enfermedades.
Para colmo, si se hace cuentas, el Presidente Municipal fue reelecto por un periodo más de 3 años, por lo que es una burla el ofrecimiento del citado “convenio”, pues 80 pagos mensuales rebasa por demás el nuevo mandato como Alcalde y no toma en consideración que al paso de cada año la salud de la septuagenaria empeoraría, por lo que queda demostrado que pretende actuar con dolo y mala fe.
A ver quién le pone un freno o lo orienta en materia de Justicia. No se vale.








