Redacción/De Peso
PETO, Yucatán.- El regidor Honorato Che y Tut pasó 36 horas en la cárcel por estar armando alboroto en plena vía pública y maltratar a los policías municipales al resistirse a la detención, aunque tenía 27 mil pesos en su bolsa, no aceptó pagar una multa de 900 pesos y prefirió el encarcelamiento.
Resulta que vecinos llamaron a la comandancia para reportar que Honorato Che estaba bien ebrio en las calles del centro y tenía atravesado su mototaxi, cuando se le pedía permiso de transitar, reaccionaba prepotente y hacía alarde de su cargo en el municipio.
Cuando llegó la poli, los elementos le dijeron que se retirara del lugar y que estaba muy borracho, pero el representante de los petuleños se encabritó y hasta amenazaba a los uniformados, señalando que puede hacer lo que quiera y dijo que si seguían perjudicándolo podrían hasta perder su chamba.
El regidor de obras públicas aumentaba su agresión y los mismos vecinos pidieron que los polis lo subieran a la patrulla y lo trasladaran a la cárcel. Después de unas horas, cuando ya no estaba tan pedo, la poli le dijo que podía pagar 900 pesos y librar 36 horas en la cárcel.
El concejal del Ayuntamiento prefirió descansar en una fría y sucia celda de la municipal, pero nunca pensó que tenía que pagar otra multa por recatar su mototaxi. Encabritado salió gritando tonterías y consignas contra la poli, sin tener en cuenta que su poderío acaba en dos meses.




