En esta posición acabó el Platina manejado por Luis Magaña en el Anillo Periférico. Todo por andar de jarra.
Redacción/De Peso
MÉRIDA, Yucatán.- Hasta las ideas se les cayeron de cabeza a dos alegres compadres que la mañana de ayer volcaron a bordo de un vehículo en el kilómetro 9 del Anillo Periférico de Mérida. Al parecer, las causas de este accidente fueron el exceso de alcohol y de velocidad, lo cual fue una pésima forma de iniciar el domingo.
Resulta que Luis Julián Magaña manejaba el Platina de matrícula ZBD253B sobre el carril interior del Periférico meridano, y mero en el kilómetro 9 perdió el control del volante, aparentemente porque se le hicieron bolas la velocidad y el alcohol que llevaba en las venas y la panza, por lo cual la nave se fue derechito hacia la derecha, chocó contra un árbol, y ese impacto hizo que el conductor volanteara salvajemente hasta que el coche quedó inestable y ¡rájale!, volcó hasta quedar con la panza al aire.
Tantos ranazos se llevó que el pobre chavo tuvo que ser atendido por paramédicos que lo llevaron a un hospital, mientras su copiloto se quedó en el sitio de los hechos guameado, pero tranquilo.
Agentes y peritos de la SSP llegaron a ver este santo relajo dominical y mañanero y así evaluar todos los destrozos para pasar el reporte de la aseguradora y ver que se hiciera cargo de todo. Y todo por andar jarra al volante. ¡Eso no se hace!




